Curso
de Educación abierta en el siglo XXI.
Actividad
2.
CUADRO
COMPARATIVO DE CARACTERÍSTICAS DE
|
||
UN ALUMNO DE PROGRAMA
ABIERTO
|
UN ALUMNO DEL
SIGLO XXI
|
|
Responsable
de su aprendizaje.
|
Familiaridad
en el manejo de las TICs.
|
|
Utiliza
las Tics.
|
Poco
paciente con el funcionamiento de sus herramientas de estudio. Requiere
inmediatez.
|
|
Flexible
con el manejo de los materiales
|
Hábil
en realizar varias tareas simultáneamente con el uso de las TICs
|
|
Autodidacta.
|
Creativo
|
|
Creativo.
|
Tiene
un concepto lejano o no lo tiene, sobre el valor de la creatividad ajena
(propiedad intelectual) y hace suyo lo encontrado en la web o las redes
sociales.
|
|
Busca
la comprensión de los conceptos de estudio a través de materiales en la web.
|
Interpreta
y utiliza de manera superficial de la información.
|
|
Tiende
a descuidar el concepto de propiedad intelectual con respecto de los
materiales en línea.
|
Encuentra
respuestas a sus dudas en la web o en redes sociales.
|
|
Crítico
|
Crítico
|
|
Analítico
|
Inovador
|
|
Analítico.
|
||
Libre
|
Libre
|
|
Puede
ser nativo o inmigrante digital
|
Es
nativo digital
|
|
Me
parece que de las similitudes que hay entre estos individuos habría que
resaltar, obviamente, el uso de la tecnología informática. Aunque no siempre
uno y otro harán ese uso de manera similar. Yo por ejemplo como alumna de este curso en línea,
trabajo constantemente recibiendo información de los sitios de internet donde
mi asesora pone a disposición de los participantes del curso los materiales y
datos relativos a los contenidos del programa. Los verifico, me vuelco a las referencias, busco más
información en internet y reflexiono sobre mis propias experiencias como alumna
y como maestra para poder relacionarme con los contenidos. Y lograr una
respuesta para mis tareas. Sin embargo la tecnología y yo tenemos una relación
ambivalente en la que yo generalmente debo adaptarme a los retos que me imponen
los nuevos programas que aparecen justamente cuando ya estoy sintiéndome cómoda
con los viejos; mientras que el alumno del siglo XXI no tendría ningún problema
en entendérselas perfectamente bien con cualquier cambio en los programas o los
diseños de las páginas.
Tanto
el alumno del siglo XXI como el de un programa abierto son creativos, críticos
y analíticos de los contenidos y materiales que manejan. También, los medios
electrónicos y las nuevas tecnologías permiten a ambos alumnos disfrutar de una
libertad casi absoluta en su relación con la información y contenidos a los que
se tiene acceso.
Un
alumno de un programa abierto no siempre es un alumno del siglo XXI en el
sentido de que sea un nativo digital, y esa sería una gran diferencia entre
estos dos alumnos. La mentalidad de un nativo digital, y su familiaridad con
los programas computacionales y las nuevas tecnologías marcan una diferencia
que si bien puede salvarse, no deja de ser una diferencia que pone en ventaja
al nativo digital en cuanto al manejo de cursos y materiales, pero que lo deja
en desventaja, por ahora, en relación con sus muchos profesores (inmigrantes
digitales principalmente, y con una mentalidad muy diferente sobre la realidad
en comparación con la del nativo digital).
Para
fomentar el aprendizaje y el crecimiento de estos alumnos, tanto el del
programa abierto como el de un curso presencial, el profesor y el asesor del siglo
XXI deberá primero que nada estar bien familiarizado con las nuevas
tecnologías, ya que no sólo en los ambientes académicos es necesaria, sino
porque el mercado laboral así lo demanda, y finalmente, hacia allá es a dónde
se dirigen ambos estudiantes. El buen manejo de las TICs ayudará al profesor o
asesor al apoyar a sus alumnos en el manejo de los materiales y contenidos de
los programas, y a uniformar los conceptos y el lenguaje; en general a cerrar
con mucho la brecha que generalmente existe entre generaciones. También deberá
ser promotor de ética con relación al uso de materiales tanto en línea como
tradicionales, promotor del autoaprendizaje tanto en programas en línea como en
programas presenciales y sin importar el formato del curso, tanto el profesor
como el asesor deben ser más guías que “fuentes de conocimiento”, pues si bien
es cierto que el profesor necesita ser un mejor conocedor de los contenidos de un
curso, yo creo que es esencial que utilice ese conocimiento para motivar una
curiosidad que lleve al estudiante siempre hacia la investigación con el
objetivo de aprender y regresar a contrastar sus resultados con su
profesor/asesor/guía y con su grupo.
PREGUNTAS:
PREGUNTAS:
De las características mencionadas ¿cuáles consideras que has desarrollado?
1. Me he avocado a familiarizarme con las nuevas tecnologías, aunque he de aceptar que siempre van un paso adelante de mí y necesito dedicarme más para cerrar esta diferencia.
2. He aprendido a no "soltar toda la sopa" y más bien a crear curiosidad en mis alumnos incentivándolos para que investiguen y aprendan por su cuenta. Después discutimos nuestras informaciones en clase.
¿Qué factores fueron determinantes para eso?
1. Las exigencias de la realidad son que la tecnología está aquí y se utiliza mucho sobre todo fuera de las aulas. Necesita usarse dentro de las aulas con los objetivos y materiales de los contenidos de los programas ya que esto es lo que los alumnos verán en su vida laboral. Los maestros debemos ser los primeros en presentar este contacto.
2. La necesidad de enseñar a los alumnos el autoaprendizaje. Con la práctica he aprendido que mis alumnos hacen suya la información del curso cuando algo les intriga y desean descubrirlo.
¿Cuáles impactan más en tu vida?
Considero que ambos. La necesidad de la tecnología está en todos lados, mejorar mi manejo de esa tecnología ha mejorado mi vida en todos los ámbitos. Tengo más acceso a empleo, a mis amistades y familiares que viven en el extranjero o incluso aquí mismo, al banco, etc. Y ya que mi trabajo ocupa gran parte de mi tiempo, tanto el manejo de la información como de los sistemas ha mejorado mucho la calidad de mi trabajo y mi relación con mis alumnos.
Alina,
ResponderEliminar¡Felicidades! Has hecho un análisis muy detallado y muy fino que distingue características propias del alumno del sistema abierto y el alumno del siglo XXI. Me gusta la manera en la que has planteado la desventaja del alumno del siglo XXI por tener profesores del siglo XX y los retos que estos últimos enfrentan; muy bien. Saludos,
Larisa